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DKsilos DESTAPE DE ENSILADO DE MAÍZ DURANTE LA ÉPOCA DE ESTIAJE


Año tras año e inevitablemente, a la ganadería tropical se le presentan ciclos alternos de abundancia y escasez de forrajes en los potreros; en años recientes, esta problemática se ha agravado debido a los efectos del cambio climático. Por lo que es urgente una reconversión en la estrategia de cómo abordamos los asuntos de alimentación para el ganado y su debido abasto de agua.

Referente al cambio de estrategia en la alimentación del ganado, la cosecha y conservación de forrajes mediante el ensilaje y henificado de los mismos es una de las técnicas más utilizadas, e incluso el corte y acarreo de pastos de porte alto.

En este sentido, como DKsilos, presente en la ganadería latinoamericana, nos hemos dedicado a la promoción intensa del uso del ensilado de maíz como recurso forrajero de uso estratégico no solo en la alimentación del ganado en la época de estiaje, sino también como un verdadero aliado de la productividad de nuestras empresas ganaderas, al aportarnos los nutrientes básicos para el buen funcionamiento de la maquinaria ruminal.

Debido a que nos encontramos en la época del año en la que miles de ganaderos están por destapar sus silos de maíz, nos dimos a la tarea de recopilar una serie de consejos prácticos para optimizar este recurso forrajero, pero al mismo tiempo, que este recurso se traduzca en beneficios para nuestro ganado.

1. Las características del ensilado de maíz

Es común que después de haber pasado por el proceso de fermentación y enfriado de nuestro ensilado de maíz, al destapar, percibamos “olores fuertes” provenientes del pastel o la bolsa donde ensilamos. Sin embargo, debemos estar alertas al interpretar dichos olores porque estos son un buen indicativo del trabajo previo realizado sobre nuestro pastel y que, obviamente, tendrá la aceptación y efectos positivos sobre nuestro ganado, o por el contrario, el rechazo o poca aceptación del ganado y su consecuencia en el mantenimiento y productividad.

a) Los olores de un buen ensilado de maíz. De ligero a fuerte “olor a vinagre” es lo deseable en un buen ensilado, de igual manera, un olor similar al esmalte de uñas o al removedor de esmalte son olores asociados a un ensilado estable y sin signos de contaminación o deterioro por hongos. Por el contrario, olores dulces o “afrutados”, a tierra, a mantequilla rancia, putrefacto, a pescado o amoniaco, o incluso olor a quemado, son indicativos de procesos fermentativos no adecuados. En estos casos y dependiendo el nivel de severidad del daño al ensilado, es conveniente evitar ofrecérselo a los animales. Sobre todo, cuando hay visibles zonas francamente blanquecinas y/o francamente en putrefacción.

b) Las temperaturas del ensilado de maíz. Las señales de que el ensilado se está echando a perder aeróbicamente incluyen la medición de temperaturas superiores a 40°C, de 10 a 20 cm en la parte posterior (la punta opuesta) de la cara del silo en el momento de la alimentación, por ello, es recomendable poner líneas encima del silo para que no circule el aire (poner cinturones), desde donde abrimos el silo hasta la punta opuesta. El calor retenido rara vez debe registrar más de 35°C, especialmente después de varios meses de almacenamiento.

2. Manejo de la “cara de alimentación” y cuidados generales

Una vez que seleccionamos la punta del pastel que vamos a destapar, es recomendable que todos los involucrados en el manejo del pastel perciban la importancia de no destapar “áreas excesivas”, más de las que vamos a ocupar diariamente. De igual manera, debemos ir “rebanando” el pastel de manera ordenada y empezando de un lado del pastel hasta terminar del otro lado, de lo ancho que nuestras necesidades del rancho requieran; esto evitará que se le hagan “boquetes” por donde quiera, lo que solo ocasionaría el aumento de área de contacto del ensilado con el aire, y esto aumentaría el riesgo de pérdida de forraje si no lo ocupamos rápidamente. La profundidad de la “rebanada” debe ser de entre 30 a 45 cm (avanzar hacia la otra punta del pastel) por lo ancho del pastel que necesitemos. Recordemos que en ese pastel tenemos más que una inversión económica, en ese pastel también está la fuente de alimentación para el logro de los objetivos productivos de nuestra empresa ganadera. Por lo tanto, perderlo por un mal manejo es una “doble pérdida”. Es importante, desde el empacado y sellado del pastel hasta que lo vayamos a utilizar, vigilar constantemente que no haya rupturas en el plástico de recubrimiento ocasionadas por fauna nociva (perros, cerdos, nuestro propio ganado, fauna silvestre, venados, entre otras); si esto ocurriera, se debe sellar esta ruptura con cinta adherible industrial, esto evitará la penetración de oxígeno dentro del pastel. Un cerco perimetral que evite la entrada de esta fauna será de mucha ayuda.

3. Destapo mi silo de maíz, ¿cuáles son los escenarios de uso en mis animales?

Asumiendo que se llevó a cabo un buen ejercicio de “presupuesto forrajero”; es decir, que se cuenta con el suficiente ensilado de maíz para alimentar a todos los grupos de animales (toros, vacas vacías, en ordeña, próximas a parto, becerros y becerras en levante/desarrollo, etc.), se tendrá la libertad para destinar, por ejemplo, unos 4.5 kg de ensilado de maíz por cada 100 kg de peso a los animales que se mantengan en el potrero (ensilado de maíz DKsilos como suplemento en pastoreo), de igual manera y según la producción de leche y peso de la vaca, se podrá ofertar desde unos 12 a 15, hasta unos 25 o 30 kg de ensilado de maíz por vaca al día, preferentemente dividido en dos raciones al día.

Recordemos que un área prioritaria para el desarrollo de la ganadería es la alimentación antes del parto de nuestro pie de cría en pastoreo, mediante el programa de alimentación DKsilos llamado “La fábrica de becerros”, el cual recomienda consumos de unos 12 a 15 hasta unos 20 a 25 kg de ensilado de maíz a nuestras vacas que están alrededor del séptimo mes de gestación. Esto incrementará las probabilidades que esta vaca quede preñada nuevamente antes del tercer mes de parida.

En contraparte, si por algún motivo no se realizó el ejercicio de presupuesto forrajero por medio de la Calculadora DKsilos, deberá priorizarse el uso del ensilado DKsilos, por ejemplo, a las vacas paridas, asegurando con ello por lo menos el mantenimiento de la condición corporal de la vaca y el becerro, o que la pérdida de peso sea lo menos pronunciada posible. Conociendo que, por ejemplo, las novillonas gestantes (de recién preñada hasta los seis meses de gestación) son de las menos exigentes en cuanto a nutrición, y si de optimizar el uso del ensilado se trata, a este grupo podemos “darle un poco menos” de ensilado. Para evitar este tipo de razonamientos en cuanto el uso del ensilado, es recomendable que, para el siguiente ciclo, se realice un correcto ejercicio del “presupuesto forrajero” con la Calculadora DKsilos.

Consideraciones finales

El hecho de abrir cada silo de maíz, independientemente de la época del año que se trate pero con mayor relevancia en la época de estiaje, representa un apuntalamiento para nuestra permanencia en el negocio ganadero, pudiendo tener empresas ganaderas más sanas, y lo ideal es que, progresivamente, la ganadería en conjunto vayamos evolucionando del concepto del “ensilado de maíz para que no se muera la vaca en la época de estiaje”, a un aprovechamiento estratégico del ensilado para el logro de nuestros objetivos como ganaderos. Para información adicional, contacte a nuestros representantes en su localidad.



Nombre: Redacción Redacción
Ocupación: Editor

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