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DEFICIENCIA ENERGÉTICA DE RUMIANTES EN PASTOREO EN EL TRÓPICO HÚMEDO MEXICANO


El componente nutricional más importante de la dieta de un rumiante es la energía, y más para aquellos animales que viven y se desarrollan en zonas tropicales, por obvias razones. Pero, ¿cuál es esa la razón más importante? La respuesta es el medio ambiente, en el cual su pastizal se encuentra al embate del clima y otros factores para lograr algo de productividad ganadera en forma rentable.

En los sistemas pastoriles tropicales, tanto la crianza, la duración de la lactancia, como el desarrollo y engorda de los rumiantes, dependen de una buena fuente de suplementación energética, ya que la cantidad y calidad de energía que se ofrezca, definirá el resultado económico del negocio, sabiendo que los pastos en su generalidad son bajos en este nutriente (ver Tabla 1).

Las poblaciones existentes en el ecosistema pastizal están asociadas permanentemente a sus interacciones debido a la diversidad de especies, géneros y familias de plantas que forman las poblaciones de estos ecosistemas; por su importancia para la alimentación animal, la asociación de gramíneas y leguminosas resulta la de mayor interés para el productor ganadero.

De acuerdo a la investigadora argentina A. Primavesi (1980), se sabe que cada planta nativa, por sí sola, puede ser muy inferior a las forrajeras introducidas o sintéticas (mal llamadas, yo las llamaría genéticamente modificadas); más en conjunto, cuando son adecuadamente manejadas, superan a los monocultivos plantados. Ella concibe que una planta forrajera de un solo cultivo raras veces encontrará un ambiente favorable para su desenvolvimiento. Por lo tanto, puede producir grandes cantidades de forraje, tal vez con un valor de proteína bruta elevado; más, así mismo, puede tener un valor biológico bajo por no poder desenvolver todo su potencial genético. En contraste, las plantas nativas más pobres pueden lograr valores biológicos muy por arriba de aquellas, ya que gozan de mayores sustancias que las forrajeras introducidas no ostentan.

Una vez más, y de acuerdo a la tabla anterior, podemos concluir en forma general que los pastos son elementos forrajeros bajos en energía metabolizable (en promedio de 1.43 Mcal / kg de M.S.), y preponderantemente regulares en proteína (rangos de 17 a 5.6%, con una media de estos 14 y más forrajes señalados de 9.74%). Sin embargo, hemos señalado que la energía en los rumiantes es de vital importancia para lograr esos extras de ganancia de peso, mejorar la producción de leche, optimizar el sistema inmune y ofrecer una mejor salud de lo que actualmente se tiene.

Otra forma de expresar la deficiencia de energía que los pastos entregan al ganado lechero, se observa en la Tabla 2, con el ejemplo de una vaca de 450 kg de peso vivo que tiene su base en gran medida en el pasto y tiene que caminar 5 km al día solo para buscar su forraje. Como se observa la deficiencia de energía es alta y… ¿de dónde sacará esa energía para cubrir sus funciones vitales (caminar, echarse y moverse)?: lógicamente de su cuerpo y de ahí que encontramos que la gran mayoría de las ganaderías de pastoreo presentan en un buen porcentaje con vacas sumamente flacas (del 50 al 80% de su ganado, imagínese en épocas de secas), y con resultados productivos y reproductivos forzosamente pobres y con muy baja rentabilidad ganadera.

El déficit de energía es tremendo para este ejemplo que es el común denominador para una gran extensión del territorio mexicano bajo estas condiciones climatológicas, de mal manejo y falta del conocimiento nutricional.

Los costos más altos de la producción ganadera en pastoreo están en la alimentación, donde el forraje que participa en un 50% de la alimentación animal, corresponde a solo el 38% de los costos, siendo que el otro 50% de la alimentación impacta en un 62% del costo de producción, ya sea de carne o leche.

Por lo tanto, se requiere de un buen conocimiento para elaborar, manejar y ofrecer dietas que cubran los requerimientos de los animales para cada etapa productiva y reproductiva con el mejor retorno de inversión.

Saber cuál es el mejor aditivo, cuál es la mejor mezcla de minerales y/o energizantes, conocer con profundidad y profesionalismo cuáles son las características de los forrajes que se están usando en la empresa ganadera, conocer sus fortalezas y debilidades, son solo algunos parámetros de la nutrición que debemos saber para lograr precisar en forma puntual la dieta para que el animal exprese todo su potencial y, en resultado, obtener la mayor rentabilidad ganadera.



Nombre: DMV. Victor M. Basurto Kuba
Ocupación: Director comercial

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